Los paleontólogos han descubierto un extraño vistazo a los antiguos océanos del período Ordovícico, identificando una nueva especie de organismo de cuerpo blando que vivió hace aproximadamente 450 millones de años.
Encontrado en la Formación Neuville cerca de la ciudad de Quebec, Canadá, el recién nombrado Paleocanna tentaculum es un pólipo especializado, un pariente de las medusas modernas, que vivía dentro de tubos protectores verticales.
Una ventana poco común a la evolución de los cuerpos blandos
El descubrimiento es particularmente significativo debido a la naturaleza biológica de la criatura. Paleocanna tentaculum pertenece al grupo cnidarios, que incluye medusas, corales y anémonas.
A diferencia de los animales con caparazón o huesos, los cnidarios están compuestos de tejido blando. En el registro fósil, estos organismos son notoriamente difíciles de preservar; Por lo general, se descomponen mucho antes de que puedan convertirse en piedra. Esto crea “lagunas” en nuestra comprensión científica de cómo evolucionó la vida compleja.
“Como sus cuerpos son blandos, casi nunca se fosilizan, lo que deja lagunas en nuestra comprensión de sus orígenes”, explica el profesor Christopher Cameron de la Universidad de Montreal.
Anatomía y estilo de vida
Los investigadores analizaron 15 losas de piedra caliza que contenían aproximadamente 135 especímenes, revelando una forma de vida única para estas antiguas criaturas:
– Hábito Tubícola: Los animales vivían dentro de tubos verticales, ya sea viviendo aislados o reunidos en grupos.
– Estructura física: El pólipo en sí era largo y delgado, y presentaba un anillo de tentáculos que se extendía por encima del borde de su tubo para capturar el alimento.
– Ubicación evolutiva: Al comparar estos fósiles con especies modernas, los científicos determinaron que Paleocanna tentaculum está más estrechamente relacionado con las medusas modernas, medusas verdaderas y medusas acechadas que con otros parientes extintos que habitan en tubos.
Esta conexión coloca a la especie mucho más cerca de la rama moderna del árbol genealógico de las medusas que la mayoría de los pólipos fósiles conocidos anteriormente, proporcionando un “eslabón perdido” vital en la línea de tiempo evolutiva.
La importancia del registro fósil de Quebec
El descubrimiento se realizó en una pequeña cantera dentro de la Formación Neuville, un sitio reconocido como una de las localidades fósiles más ricas en especies del período Ordovícico a nivel mundial.
Para los investigadores, este hallazgo desafía la percepción de que la riqueza fósil de Canadá se concentra únicamente en provincias occidentales como Columbia Británica o Alberta. Louis-Philippe Bateman, estudiante de posgrado de la Universidad McGill, señaló que la preservación excepcional de estos delicados especímenes demuestra que Quebec sigue siendo una frontera para importantes avances paleontológicos.
Conclusión
El descubrimiento de Paleocanna tentaculum proporciona evidencia rara y de alta resolución de cómo funcionaban los cnidarios de cuerpo blando en ecosistemas antiguos. Al cerrar la brecha entre los pólipos extintos y las medusas modernas, este hallazgo ayuda a refinar nuestro mapa de la historia evolutiva de la vida en el océano.






























