Estado de la Unión de Trump: Se elogia la fuerza espacial, se pasa por alto Artemis 2

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El presidente Donald Trump pronunció un discurso sin precedentes sobre el Estado de la Unión, que duró más de 107 minutos y se centró principalmente en la fuerza militar estadounidense y el liderazgo global. En el discurso estuvo notablemente ausente cualquier mención de la próxima misión Artemis 2 de la NASA, a pesar de la presencia de la tripulación de astronautas como invitados.

Centrarse en el dominio del espacio militar

Trump destacó repetidamente la Fuerza Espacial de Estados Unidos, establecida durante su primer mandato en 2019, enfatizando su evolución hacia una rama militar dominante. Se refirió a él como “mi bebé”, subrayando la inversión personal en el programa. El discurso citó el papel de la Fuerza Espacial en la Operación Absolute Resolve, la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, como prueba de su eficacia.

El énfasis en las capacidades espaciales militares refleja una tendencia más amplia hacia el uso de armas en el espacio como dominio estratégico, un enfoque que ha cobrado impulso en los últimos años. Esta medida subraya la creciente competencia entre naciones por el dominio en la órbita terrestre baja y más allá.

La ausencia de Artemis 2 plantea preguntas

A pesar de que la tripulación de Artemis 2 estaba presente, la misión, el primer vuelo lunar tripulado de Estados Unidos en más de 50 años, no fue reconocida. Esta omisión es inusual dada la importancia del programa. Artemis 2 está programado para su lanzamiento el 1 de abril, transportando a cuatro astronautas alrededor de la luna.

La omisión también pasa por alto los orígenes del programa durante la administración de Trump en diciembre de 2017, cuando inicialmente apuntaba a un alunizaje para el final de su segundo mandato (finales de 2024). Los retrasos, incluido un reciente retroceso del cohete del Sistema de Lanzamiento Espacial debido a problemas técnicos, han retrasado la misión.

Contexto más amplio de la política espacial

La disparidad entre los elogios a la Fuerza Espacial y el abandono de Artemis 2 pone de relieve un cambio de prioridades. Si bien las aplicaciones espaciales militares reciben atención presidencial directa, los programas espaciales científicos y exploratorios pueden no alinearse con los objetivos estratégicos inmediatos de la administración.

El discurso también incluyó un breve guiño a los logros espaciales estadounidenses, enmarcándolos como triunfos de la “pura voluntad estadounidense”. Sin embargo, esta retórica careció de apoyo específico para las iniciativas actuales de la NASA, lo que hizo que la presencia de la tripulación en el discurso fuera en gran medida simbólica.

La falta de reconocimiento de Artemis 2, a pesar de su importancia histórica y la presencia de su tripulación, sugiere una elección estratégica de centrarse en los logros militares en lugar de la exploración científica. Esto indica un claro énfasis en las capacidades espaciales armadas sobre los programas espaciales pacíficos.