Un destacado astrónomo, Carl Grillmair, fue asesinado a tiros en su casa en Llano, California, a principios de esta semana. El científico investigador de Caltech, de 67 años, conocido por décadas de trabajo en ciencia planetaria y astrofísica, murió a causa de una sola herida de bala el lunes por la mañana. Las autoridades arrestaron a Freddy Snyder, de 29 años, quien ahora enfrenta cargos de asesinato junto con cargos relacionados de robo de auto y robo.
El incidente y el arresto
Los agentes del sheriff del condado de Los Ángeles respondieron a un informe de un asalto con un arma mortal en la residencia de Grillmair poco después de las 6:00 a.m. Encontraron al científico ya fallecido en su porche. La investigación rápidamente llevó a Snyder, quien ya estaba bajo custodia por un robo de auto cercano. Los registros judiciales confirman los cargos tanto por el homicidio como por el robo anterior.
La relación entre Grillmair y Snyder, si existe alguna, sigue siendo desconocida en este momento.
Un legado en astronomía
Grillmair pasó más de 40 años en el Centro de Análisis y Procesamiento de Infrarrojos de Caltech, colaborando con la NASA, la Fundación Nacional de Ciencias e investigadores internacionales. Su carrera incluyó cientos de artículos y resúmenes publicados, que culminaron con la Medalla al Logro Científico Excepcional de la NASA en 2011.
Su colega Sergio Fajardo-Acosta describió a Grillmair como “insustituible” y enfatizó tanto su brillantez profesional como su calidez personal. El trabajo de Grillmair fue vital para comprender la evolución de la Vía Láctea, incluidas sus antiguas colisiones galácticas.
Su descubrimiento más notable implicó la detección de evidencia de agua en un exoplaneta, un hallazgo considerado por Fajardo-Acosta como “monumental”, porque el agua es un indicador crítico de la habitabilidad potencial. Esta investigación impulsó la larga búsqueda humana de encontrar vida más allá de la Tierra.
Una pasión más allá del trabajo
Grillmair vivía de forma remota en Antelope Valley y eligió la ubicación para maximizar su capacidad de realizar observaciones. El observatorio de su casa estaba equipado con telescopios, lo que permitía realizar frecuentes estudios del cielo nocturno. También le gustaba volar aviones pequeños y realizar proyectos de mejoras para el hogar.
Su muerte se produce tras el tiroteo en diciembre contra el físico del MIT Nuno Loureiro, que también sacudió a la comunidad científica internacional. La frecuencia de estos eventos plantea dudas sobre preocupaciones de seguridad dentro del mundo académico.
La pérdida de Carl Grillmair es una tragedia no sólo para quienes lo conocieron sino también para el campo de la astronomía. Sus contribuciones mejoraron nuestra comprensión del universo y acercaron a la humanidad a responder preguntas fundamentales sobre la vida más allá de la Tierra.































