Nuevas imágenes de alta resolución tomadas por los orbitadores de Marte sugieren firmemente que un océano enorme, comparable en tamaño al Océano Ártico, alguna vez cubrió el hemisferio norte del planeta. Los hallazgos, publicados el 7 de enero en NPJ Space Exploration, proporcionan evidencia convincente de un escenario pasado de “planeta azul”, radicalmente diferente del Marte seco y polvoriento que conocemos hoy.
Hallazgos clave: deltas de ríos y evidencia de costas
Investigadores de la Universidad de Berna analizaron imágenes de múltiples orbitadores de Marte, incluidos el ExoMars Trace Gas Orbiter, Mars Express y Mars Reconnaissance Orbiter, centrándose en el Valles Marineris, el sistema de cañones más grande del sistema solar. Identificaron estructuras que se asemejan a deltas de ríos cerca del borde del cañón, estructuras que se formarían donde los ríos desembocan en cuerpos de agua estancados.
Estas formaciones representan la desembocadura de un río en un océano. El estudio proporciona pruebas claras de una costa y, en consecuencia, de un océano anterior en Marte.
El equipo cartografió estos depósitos en elevaciones entre 3.650 y 3.750 metros (11.975 a 12.300 pies), datando de aproximadamente 3.370 millones de años. Su constante elevación y ubicación dentro de las tierras bajas del norte y los Valles Marineris sugieren fuertemente que marcan los límites de una antigua costa.
Por qué esto es importante: un cambio en la comprensión de la historia marciana
La confirmación de un gran y antiguo océano en Marte tiene importantes implicaciones para comprender la habitabilidad pasada del planeta. El agua líquida es un requisito fundamental para la vida tal como la conocemos, y la presencia de un océano tan vasto sugiere que Marte pudo haber poseído alguna vez condiciones mucho más propicias para la vida de lo que se pensaba anteriormente.
El descubrimiento añade peso a otras pruebas de la actividad del agua en el pasado en Marte:
- “Piedras de arándano” encontradas por los rovers, que contienen minerales de óxido de hierro indicativos de interacción con el agua.
- Características del antiguo lecho de un río fotografiadas por el rover Curiosity en 2025.
- Posibles depósitos de agua subterráneos detectados por misiones orbitales.
Esta nueva evidencia no sólo confirma la existencia de agua; apunta a un período sostenido en el que el agua líquida era lo suficientemente abundante como para formar un océano que abarcaba todo el planeta.
El panorama más amplio: un océano perdido y una exploración futura
El autor principal del estudio, Ignatius Argadestya, notó el sorprendente parecido entre los paisajes marcianos y los de la Tierra, particularmente en la formación de deltas en abanico donde los ríos se encuentran con los océanos. La escala del antiguo océano marciano –al menos tan grande como el actual océano Ártico– implica un pasado más cálido y húmedo.
Las futuras misiones a Marte probablemente se centrarán en la búsqueda de signos de vida antigua dentro de los depósitos sedimentarios dejados por este océano perdido. Comprender cómo y por qué desapareció este océano es también una pregunta clave: ¿fue una evaporación gradual o un evento catastrófico? Las respuestas podrían proporcionar conocimientos invaluables sobre la evolución a largo plazo de los climas planetarios y el potencial de habitabilidad más allá de la Tierra.
Cada vez hay más evidencia de que Marte alguna vez fue un lugar mucho más hospitalario de lo que es hoy, y este descubrimiento nos acerca un paso más a comprender cómo y por qué ocurrió ese cambio.































