La construcción en curso del ferrocarril de alta velocidad HS2 ha producido una colección sin precedentes de más de 450.000 artefactos arqueológicos, reescribiendo nuestra comprensión de la vida en Gran Bretaña que se remonta a decenas de miles de años. Los hallazgos, actualmente almacenados en un almacén seguro en Yorkshire, abarcan desde hachas de mano de Neanderthal hasta dentaduras postizas de oro del siglo XIX, y ofrecen una instantánea única de la historia humana en todo el paisaje.
Una ventana al tiempo profundo
Los estudios arqueológicos son una parte estándar de las grandes construcciones en el Reino Unido, lo que garantiza la protección de los sitios patrimoniales. Sin embargo, la escala de descubrimientos a lo largo de la ruta HS2 (un tramo de 130 millas desde Londres a Birmingham) es excepcional. Desde 2018, más de 1.000 arqueólogos han excavado 60 sitios de excavación, desenterrando una gran cantidad de objetos que hablan de la vida de las personas que habitaron estas tierras durante milenios.
Entre los hallazgos más llamativos se encuentra una posible placa de gladiador romano, grabada con la inscripción “Señor Víctor, que ganes y tengas suerte”. Si bien no se ha encontrado ninguna arena cercana, el objeto sugiere que la cultura de los gladiadores pudo haber estado más extendida de lo que se pensaba anteriormente. También se desenterraron herramientas de los neandertales que datan de hace más de 40.000 años, un huso anglosajón pulido utilizado para hilar hilo e incluso un juego de dentaduras postizas rellenas de oro de la época victoriana.
La historia humana detrás de los artefactos
Es notable el gran volumen de objetos, catalogados actualmente en más de 7.300 cajas. La Dra. Sara Machin, arqueóloga principal del proyecto, enfatiza la conexión humana: “Estos son objetos, pero todos se relacionan con personas… podemos empezar a escribir historias sobre sus vidas”. Un ejemplo conmovedor es un ataúd vacío de 1799 encontrado cuidadosamente envuelto en plástico de burbujas, un claro recordatorio de que no se trata sólo de reliquias, sino de restos de vidas reales vividas y perdidas.
Controversia y propiedad
El proyecto HS2 en sí sigue siendo controvertido, y críticos como el diputado Greg Smith cuestionan su coste y su impacto medioambiental. Sin embargo, incluso sus oponentes reconocen el valor arqueológico. Como señala el historiador Graham Evans: “Si construyeran el ferrocarril y no hicieran la arqueología, sería más trágico”.
El futuro de estos artefactos aún se está decidiendo. Según la ley inglesa, la propiedad recaerá en el gobierno o en los propietarios de las tierras. Los funcionarios de HS2 esperan que los propietarios de tierras donen artículos a los museos locales, asegurando que el público pueda acceder a estas piezas de historia.
Los descubrimientos a lo largo de la ruta HS2 no son sólo una colección de objetos, sino una narrativa en expansión de la existencia humana en Gran Bretaña. La gran escala y diversidad de los hallazgos están reescribiendo nuestra comprensión del pasado, un artefacto a la vez.
