El módulo de aterrizaje lunar privado desafía las teorías del vulcanismo lunar de décadas de antigüedad

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Nuevos datos del primer módulo de alunizaje con financiación privada sugieren que la explicación largamente sostenida de la actividad volcánica desigual de la Luna (elementos concentrados que producen calor en el lado cercano) puede estar incompleta. Las mediciones tomadas por el módulo de aterrizaje Blue Ghost de Firefly Aerospace muestran temperaturas subterráneas sorprendentemente similares a las registradas por las misiones Apolo hace décadas. Este hallazgo plantea dudas sobre si la composición química por sí sola explica las características geológicas distintivas de la luna.

El misterio de las manchas oscuras de la Luna

La cara visible de la luna está marcada por llanuras oscuras y planas llamadas marías, formadas por antiguos flujos de lava. Durante años, los científicos creyeron que estos flujos eran causados ​​principalmente por una concentración de elementos radiactivos (KREEP) debajo del lado cercano, que proporcionaba suficiente calor para sostener el vulcanismo. La idea era que el lado opuesto carecía de esta concentración, lo que explica la falta de extensas llanuras de lava. La misión Blue Ghost tenía como objetivo probar esta teoría aterrizando fuera de la región sospechosa de ser rica en calor, en un área llamada Mare Crisium.

Los resultados inesperados

El módulo de aterrizaje Blue Ghost llevaba dos instrumentos para medir las temperaturas internas: uno que perforaba a casi un metro de profundidad y otro que infería temperaturas hasta 200 kilómetros por debajo de la superficie. Los resultados fueron inesperados. Las lecturas de temperatura fueron sorprendentemente similares a las tomadas por las misiones Apolo en las décadas de 1960 y 1970, a pesar de aterrizar en un área que se cree que está fuera de la zona alta de KREEP.

Específicamente, las mediciones del flujo de calor del taladro fueron comparables a las de los Apolo 15 y 17. Las mediciones más profundas diferían de las del Apolo 12 en menos de 230 grados Celsius, mucho menos que la diferencia esperada de 700 grados. Esto sugiere que la distribución de los elementos productores de calor puede no ser el único factor determinante del vulcanismo lunar.

Explicaciones alternativas y debate en curso

Una explicación alternativa propuesta por los investigadores es que la corteza lunar es más delgada dentro del Procellarum KREEP Terrane (PKT), la región con altas concentraciones de KREEP, lo que facilita la actividad volcánica independientemente de los elementos que producen calor. Esto sugiere que el magma puede haber encontrado caminos más fáciles hacia la superficie debido a la corteza más delgada, en lugar de depender únicamente del calor localizado.

Sin embargo, no todos los científicos están de acuerdo. Algunos argumentan que la diferencia de temperatura de 200 grados aún podría ser consistente con concentraciones más altas de elementos productores de calor cerca del Apolo 12, y que el PKT puede ser más pequeño de lo que se pensaba anteriormente. El debate pone de relieve la necesidad de disponer de más datos.

Misiones futuras y la búsqueda de respuestas

Otra misión privada planificada para 2027 llevará instrumentos similares al cráter Schrödinger en la cara oculta de la Luna, un área que carece tanto de mar como de altas concentraciones de elementos productores de calor. Esta misión debería proporcionar una prueba más definitiva de las teorías actuales.

“Los geofísicos podrían discutir sobre cómo interpretar los resultados”, dice el científico planetario Mark Wieczorek, “pero todos estamos de acuerdo en que necesitamos más mediciones”.

La misión Blue Ghost ya ha obligado a reevaluar las suposiciones arraigadas sobre el vulcanismo lunar. Será crucial realizar más investigaciones para desentrañar los complejos procesos que dieron forma al paisaje geológico único de la luna.