La aceleración de la disminución de aves indica una crisis ecológica más amplia

12

Las poblaciones de aves en todo Estados Unidos se están reduciendo a un ritmo cada vez mayor, y las pérdidas más dramáticas se concentran en regiones dominadas por la agricultura intensiva. Una nueva investigación, publicada en Science esta semana, confirma una tendencia preocupante: el número de aves ha disminuido drásticamente desde 1987, particularmente en áreas más cálidas, potencialmente relacionado con los efectos del cambio climático.

Evidencia creciente de un declive sistémico

El estudio analizó datos de más de 1.000 rutas migratorias fijas, rastreando 261 especies de aves durante tres décadas. Si bien la investigación establece una correlación entre la intensidad agrícola y el aumento de las temperaturas con la disminución del número de aves, no prueba definitivamente la causalidad. Sin embargo, este hallazgo refuerza un creciente cuerpo de evidencia de que las poblaciones de aves están en serios problemas.

Las aves sirven como un sistema de alerta temprana para la salud de los ecosistemas. Su sensibilidad a los cambios ambientales significa que la disminución de las poblaciones de aves a menudo presagia una inestabilidad ecológica más amplia. Este último estudio se suma a la sombría realidad revelada en 2019, cuando la investigación demostró una pérdida de casi 3 mil millones de aves en los EE. UU. y Canadá desde 1970, una asombrosa disminución del 29 %.

Por qué esto es importante: el costo del crecimiento económico

Los expertos enfatizan que la aceleración de la pérdida de biodiversidad es una consecuencia directa de priorizar el crecimiento económico a expensas de los sistemas naturales. “El sueño americano se convierte en la pesadilla estadounidense cuando comenzamos a observar lo que le estamos haciendo a la biodiversidad”, dice Peter P. Marra, ornitólogo de la Universidad de Georgetown.

La cuestión no se trata sólo de las aves; se trata de la interconexión de los ecosistemas y la sostenibilidad a largo plazo de las sociedades humanas. Las aves desempeñan funciones fundamentales en la polinización, la dispersión de semillas y el control de insectos. Su disminución amenaza no sólo la biodiversidad sino también los procesos ecológicos fundamentales que sustentan la agricultura y el bienestar humano.

¿Qué sigue?

La investigación destaca la necesidad urgente de realizar esfuerzos de seguimiento y conservación más completos. Comprender los mecanismos exactos que impulsan estas disminuciones, ya sea a través de la pérdida de hábitat, el uso de pesticidas, el cambio climático o una combinación de factores, es crucial para una intervención eficaz.

Sin cambios drásticos en la gestión de la tierra y la política ambiental, estas pérdidas aceleradas de aves continuarán, lo que indica una crisis ecológica más amplia que representa una amenaza significativa tanto para la vida silvestre como para la civilización humana.