Los bosques tropicales, fundamentales para la estabilidad climática, pueden aumentar significativamente la absorción de carbono con un simple aumento de nitrógeno, según una nueva investigación publicada en Nature Communications. El estudio demuestra que la fertilización con nitrógeno puede casi duplicar el crecimiento de los árboles en áreas recientemente reforestadas e incluso aumentar el crecimiento en casi un 50% en bosques que se recuperan durante una década. Esto sugiere que el agotamiento de nutrientes –una cuestión que se comprende desde hace mucho tiempo pero que no se ha experimentado lo suficiente– es una limitación importante para la regeneración de los bosques tropicales.
El problema del agotamiento de nutrientes
Cuando se talan los bosques tropicales, a menudo para la agricultura, el suelo pierde nutrientes clave como nitrógeno y fósforo. A diferencia de los suelos templados, estos suelos tropicales no reponen rápidamente estos nutrientes de forma natural, incluso después de décadas de rebrote. Esto limita la capacidad de los bosques para restablecerse como sumideros de carbono efectivos. Investigadores del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI) y la Universidad de Leeds probaron rigurosamente esta hipótesis durante un período de cuatro años cerca del Canal de Panamá.
Monitorearon parcelas que iban desde pastos de un año hasta bosques de 600 años, aplicando nitrógeno, fósforo o una combinación de ambos. Los resultados fueron sorprendentes: el nitrógeno casi duplicó el crecimiento en los bosques más jóvenes e impulsó el crecimiento en los bosques de 10 años a casi la mitad. Los bosques más viejos no mostraron ningún beneficio adicional y el fósforo no tuvo ningún efecto.
Por qué esto es importante: almacenamiento de carbono y cambio climático
Los bosques tropicales almacenan aproximadamente la mitad de todo el carbono forestal y absorben alrededor del 20% de las emisiones globales de carbono. Es incierto si continuarán haciéndolo, y la disponibilidad de nutrientes es un factor clave. Los bosques del mundo absorben 3,5 pentagramos de carbono al año, y los bosques tropicales representan la mayor parte. La recuperación de los bosques tropicales es particularmente importante, ya que absorben aproximadamente 2,5 pentagramos de carbono cada año.
El estudio confirma observaciones de hace décadas de que los suelos tropicales se agotan fácilmente y se recuperan lentamente. Richard Birdsey, científico principal del Centro de Investigación Climática Woodwell, señala que las limitaciones de nutrientes en estos bosques se han reconocido durante 50 años, pero hasta ahora carecían de pruebas experimentales rigurosas.
Implicaciones prácticas: árboles fijadores de nitrógeno
En lugar de una fertilización generalizada, los hallazgos sugieren una solución más sostenible: plantar más árboles fijadores de nitrógeno. Estas especies pueden convertir el nitrógeno atmosférico en nutrientes utilizables, enriqueciendo naturalmente el suelo. Jefferson Hall, director del proyecto Agua Salud de STRI, explica que este es un enfoque mucho más práctico para mejorar el secuestro de carbono en los bosques tropicales.
“La forma natural de mejorar el sistema de nitrógeno sería plantar más árboles fijadores de nitrógeno.”
El estudio proporciona evidencia crítica que respalda el papel de la gestión de nutrientes en la recuperación de los bosques tropicales, ofreciendo un camino para mejorar el almacenamiento de carbono en uno de los ecosistemas más importantes del planeta.
































