El cometa interestelar 3I/ATLAS exhibe actividad inusual en chorro

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Un cometa interestelar, 3I/ATLAS, que actualmente pasa por nuestro sistema solar, ha revelado un comportamiento peculiar en su cola orientada hacia el Sol: chorros oscilantes de gas y polvo que se repiten cada 7 horas y 45 minutos. Esta es la primera vez que se observa tal actividad en un cometa que se origina fuera de nuestro sistema estelar, lo que proporciona una visión poco común de la composición y la física de los objetos formados alrededor de otras estrellas.

La extraña anticola del cometa

Los cometas son conocidos por sus colas, que se forman cuando la radiación solar calienta el hielo y el polvo de sus núcleos, provocando que se vaporicen y se alejen del sol. Sin embargo, 3I/ATLAS muestra una rara anti-cola : una cola que apunta hacia el sol. Los chorros recién observados dentro de este anti-cola no son estáticos; se tambalean siguiendo un patrón predecible. Este bamboleo es significativo porque sugiere que el núcleo helado del cometa gira una vez cada 15 horas y 30 minutos, más rápido que las estimaciones anteriores.

Importancia de los visitantes interestelares

3I/ATLAS es sólo el tercer objeto interestelar confirmado que visita nuestro sistema solar. El primero fue ‘Oumuamua, descubierto en 2017, y el segundo fue el cometa 2I/Borisov, descubierto en 2019. Si bien se ha observado actividad anticolas y chorros en cometas originados dentro de nuestro propio sistema solar, estudiarlos en un cometa interestelar proporciona datos valiosos.

“Por lo tanto, la caracterización de los chorros en 3I representa una oportunidad única para investigar el comportamiento físico de un cuerpo prístino formado en otro sistema planetario”, afirmaron los investigadores en un artículo reciente.

Cómo se realizaron las observaciones

El descubrimiento se realizó a través de 37 noches de observación entre julio y septiembre de 2025, utilizando el Telescopio Gemelo de Dos Metros en Tenerife, Islas Canarias. Los investigadores siguieron la evolución de la coma del cometa (la nube de gas y polvo que rodea su núcleo) a medida que se acercaba al sol. La anti-cola se hizo más pronunciada a medida que la radiación solar se intensificaba, lo que provocó la oscilación de la actividad del chorro. El cometa llegó a 130 millones de millas del sol el 30 de octubre de 2025, lo que convierte a ésta en una oportunidad única para observar de cerca un cuerpo interestelar.

El comportamiento observado de 3I/ATLAS brinda a los científicos una oportunidad única de estudiar un objeto formado en otro sistema estelar, arrojando luz sobre las propiedades físicas y el comportamiento de los cometas interestelares. Los chorros oscilantes confirman que estos objetos pueden exhibir dinámicas complejas bajo la influencia de la radiación solar, ampliando aún más nuestra comprensión de la diversidad de cuerpos celestes en la galaxia.