El genoma del rinoceronte lanudo revela una población estable antes de la extinción

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Una nueva investigación genómica sobre un espécimen de rinoceronte lanudo de 14.400 años desafía la suposición de que la rápida endogamia llevó a la especie a la extinción. El análisis, publicado en Genome Biology and Evolution, sugiere que la población de rinocerontes permaneció genéticamente estable durante milenios antes de su desaparición, sin signos claros de disminución de la diversidad genética justo antes de la extinción. Este hallazgo es significativo porque apunta al cambio climático, más que a la caza humana o la debilidad genética interna, como la causa principal de la desaparición del rinoceronte lanudo.

El último genoma del rinoceronte

El genoma se extrajo del tejido muscular encontrado dentro del estómago de un cachorro de lobo notablemente conservado descubierto en el permafrost siberiano. La datación por radiocarbono confirma que ambos restos tienen aproximadamente 14.400 años de antigüedad, lo que lo convierte en uno de los especímenes de rinoceronte lanudo más recientes jamás analizados. Esta es la primera vez que se recupera un genoma antiguo completo de un animal dentro de los restos de otro animal, una hazaña única y desafiante.

Población estable, extinción repentina

Los investigadores compararon el nuevo genoma con dos genomas de rinoceronte lanudo del Pleistoceno tardío publicados anteriormente. Los resultados revelaron sorprendentemente pocos segmentos de ADN homocigótico, áreas donde los genes son idénticos debido a la reciente endogamia. Esto sugiere que la población no sufrió un rápido cuello de botella genético antes de la extinción, como se observa en muchas especies en peligro de extinción en la actualidad.

En cambio, los investigadores no encontraron evidencia de una reducción del tamaño de la población durante el interestadial Bølling-Allerød, un período de rápido calentamiento hace unos 14.700 años. Esto implica que la extinción puede haber ocurrido muy rápidamente (demasiado rápido para dejar una firma genómica detectable) o como resultado de cambios ambientales repentinos.

¿El clima, no los humanos?

El estudio respalda la hipótesis de que el calentamiento climático, más que la caza humana, fue el principal impulsor de la extinción del rinoceronte lanudo. La especie sobrevivió durante al menos 15.000 años junto con las primeras poblaciones humanas en el noreste de Siberia sin mostrar un colapso genético, lo que sugiere que los humanos no tuvieron un impacto significativo en el tamaño de la población de rinocerontes hasta el final.

“Nuestros resultados muestran que los rinocerontes lanudos tuvieron una población viable durante 15.000 años después de que los primeros humanos llegaran al noreste de Siberia, lo que sugiere que el calentamiento climático y no la caza humana causó la extinción”, dice el profesor Love Dalén, coautor del estudio.

Los hallazgos resaltan la importancia de examinar datos genómicos de individuos al borde de la extinción para comprender las verdaderas causas de la pérdida de especies, ofreciendo información valiosa para los esfuerzos de conservación modernos. La historia del rinoceronte lanudo sugiere que incluso las poblaciones estables pueden desaparecer rápidamente bajo una presión ambiental extrema.