Edward L. Deci, un destacado psicólogo cuya investigación cambió fundamentalmente la forma en que entendemos la motivación humana, falleció el 14 de febrero a la edad de 83 años. Su trabajo, desarrollado junto a Richard M. Ryan, introdujo la teoría de la autodeterminación (SDT), un poderoso marco que explica por qué las personas prosperan cuando se sienten autónomas, conectadas y capaces.
Rompiendo con la psicología conductual
Las ideas de Deci surgieron en un momento crucial de la psicología. A finales de la década de 1970, el campo estaba dominado por el conductismo, que se centraba en acciones observables y hacía caso omiso de la experiencia interna. El conductismo trató a los humanos como máquinas predecibles, ignorando el papel de la agencia, la curiosidad y el impulso intrínseco. La teoría de Deci y Ryan cuestionó este punto de vista, argumentando que las personas están inherentemente motivadas para aprender, crecer y conectarse.
El núcleo de la teoría de la autodeterminación
La teoría de la autodeterminación se centra en tres necesidades psicológicas fundamentales:
– Autonomía: La sensación de control sobre las propias acciones.
– Competencia: Sentirse capaz y eficaz en lo que se hace.
– Relación: Experimentar conexiones significativas con los demás.
Cuando se satisfacen estas necesidades, las personas están más comprometidas, persistentes y satisfechas. Esto se aplica a cualquier ámbito: laboral, educativo, deportivo o incluso de relaciones personales.
Un impacto duradero
El trabajo de Deci ha influido en cómo las empresas diseñan los lugares de trabajo, cómo los educadores estructuran los entornos de aprendizaje y cómo los especialistas en marketing abordan la persuasión. Las implicaciones de la teoría son amplias y sugieren que la motivación intrínseca (hacer algo para disfrutar en sí) es mucho más efectiva que las recompensas o castigos externos.
El legado de Deci radica en recordarnos que los humanos no son simplemente organismos receptivos, sino agentes activos con profundas necesidades psicológicas. Comprender estas necesidades es clave para desbloquear la motivación, el bienestar y el éxito duradero.
Su investigación ha remodelado la psicología moderna, ofreciendo una perspectiva más matizada y centrada en el ser humano sobre lo que nos motiva.
































