Jens C. Skou no sólo descubrió una enzima. Encontró el mecanismo que mantiene las células nerviosas activas y los músculos contrayéndose. Sin esta pequeña máquina biológica, tus pensamientos no pasarían de una neurona a la siguiente. Tu corazón no latiría.
Skou nació en Lemvig, Dinamarca, el 8 de octubre de 1918. Murió en Aarhus el 28 de mayo de 2018. Durante la mayor parte de su vida, fue biofísico enseñando en la Universidad de Aarhus. Pero su legado se basa en un único y monumental avance: el descubrimiento de la adenosina trifosfatasa activada por sodio-potasio (Na+-K+ ATPasa).
Este descubrimiento le valió el Premio Nobel de Química en 1997. Compartió el honor con Paul D. Boyer y John E. Walker. Pero mientras los demás trazaron cómo funciona el ATP, Skou identificó la bomba real que lo impulsa.
De los nervios a las membranas del cangrejo
Skou estudió medicina en la Universidad de Copenhague. Obtuvo su doctorado en la Universidad de Aarhus en 1954. Su investigación no comenzó en el vacío. Se basó en el trabajo de Sir Alan Hodgkin y Richard Keynes.
Esos científicos ingleses habían estado observando el sodio y el potasio moverse a través de las células nerviosas. Notaron algo extraño. Cuando una neurona se activaba, entraban iones de sodio. Para restablecer la célula para la siguiente señal, esos iones debían ser expulsados.
Esto no fue pasivo. Iba contra la corriente natural. La concentración de sodio era mayor fuera de la célula que dentro. Regresándolo a la energía requerida. En concreto, requería trifosfato de adenosina (ATP).
Skou llevó este enigma más allá. A finales de la década de 1950 propuso una idea radical. Una enzima era responsable de mover moléculas a través de la membrana celular. No fue sólo una barrera. Era un transportador activo.
Probó esta teoría utilizando membranas de células nerviosas de cangrejo. Los cangrejos fueron elegidos por sus nervios grandes y accesibles. Los resultados fueron innegables. Había aislado la enzima ahora conocida como Na+-K+ ATPasa.
Cómo funciona realmente la bomba
La enzima se encuentra en la membrana plasmática de las células animales. Actúa como un estricto guardián.
Se activa cuando detecta condiciones específicas. El potasio externo lo desencadena. El sodio interno lo alimenta. Una vez activado, realiza un ciclo implacable:
- Bombea sodio fuera de la célula.
- Atrae potasio hacia la célula.
Este intercambio mantiene un equilibrio crítico. Dentro de la célula, el potasio se mantiene alto. El sodio se mantiene bajo. En el exterior ocurre lo contrario. Este gradiente no es opcional. Es esencial para la vida.
La enzima bombea sodio fuera de la célula y potasio hacia ella, manteniendo así una alta concentración intracelular de potasio y una baja concentración de sodio en relación con el entorno externo circundante.
Los hallazgos de Skou hicieron más que explicar las señales nerviosas. Revelaron una clase fundamental de máquinas biológicas. Otras enzimas funcionaron de la misma manera. Incluyeron las bombas de iones que controlan la contracción muscular.
Por qué esto te importa
Quizás se pregunte por qué los nervios de cangrejo son importantes para los humanos. Importan porque la biología se conserva. La bomba de sodio-potasio en tu cerebro funciona exactamente igual a la que Skou estudió en cangrejos


























